Tuesday, February 20, 2007

* Open Up *

La llegada es impredecible, te sorprende mirando el techo de tu cuarto,
con la convicción de que ya no es lo mismo.
Quizá sea la pequeña cuota de azar que se introduce en cada día, para no permitirte sueños de omnipotencia.
Cuando el azar se siente demasiado ajeno, el determinismo se apodera de toda acción

y

de repente,

el mundo se hace tan grande y te ves tan insignificante.

La omnipotencia de no visualizar ninguna vía de salida y el tiempo que se hace dueño de todo.

El otro vé lo que quiere ver, pero muchas veces refleja con su mirada aquello que nosotros no somos capaces de ver. Se resignifica la mirada, solo de esos que llevan un brillo especial que se vé desde lejos... pistas para encontrar lo que estás buscando.

1 personas dejaron rastro:

Isthar said...

Me ha encantado ese cruce de miradas que ven más allá y a veces miran sin ver y a veces atiban y otras reflejan.

A veces hay que mirar además de ver.

Un millón de besos